miércoles, abril 29, 2009

ven, acércate a mí

ven y acércate y pégame que me encanta el sado.

ven y hazme sentir que podemos volar sin levantar los pies del suelo.
ven y que vengas con asaltos a bancos y con heridas leves a inocentes seres.
ven y acompaña a este cabrón en el mundo de los sin condón, que este sida es para todos, no?
ven y dime que me quieres cuando sólo me tienes cariño, y fóllame como una cerda mientras caen tus pechos en mi cara y el sudor nos desarma.
ven y baila hasta que se te caiga el cuerpo, desnuda, carne podrida y trémula: dámela de comer, que me encanta.
ven con tus carnes suaves y rosas y hazme el amor y abrázame después.
ven, hasta que, hechos pedazos caidos del techo, sudemos a muerte en la competición de los buenos momentos.
ven a mi casa a ganar el campeonato de zanahorias y llevarte el primeeeer premio.

salta desde lo más alto. ven volando (si te atreves). ven volando y búscame por donde sabes que no puedo estar, proque allí me siento a esperar al viento, a ver cómo llegan los "es que no entiendo" y a golpearlos con hachas de asaltos desde la azotea impenetrable desde la tierra.

soy aquel que consuela desde la suela de un zapato hasta la caspa más densa, pero con las riendas sueltas, perdido.

ahora siéntate, a mi lado. escucha esta canción y termina este cigarro, relajada, mientras te miro. mientras crece mi náusea (mis ganas de vomitar de nuevo), el placer de regurgitar algo que ya ha sido tuyo.
ven y sostenme el pelo mientras se me llenan los ojos (boca abajo) de lágrimas nacidas de apretar el estómago. ven y hazme que sienta limpieza después de haber echado a la mierda toda esta basura.

pero en serio, ven. termina ese cigarro sentada a mi lado y déjame mirarte hasta que venga el sol.

duérmete.

martes, abril 21, 2009

todo espejado

he mirado mi reflejo mientras caminaba en los espejos de las tiendas. una tras otra. todas con su espejo y su así eres tú. he volado de espejo en espejo sin saltar y sin dejar de hacerlo. he hecho que mi rostro cansado aparezca desafiante ante toda esta calamidad que nos azuza, compañeros.
desafiante y ladrante o ladrador, como queráis, así me invento.

acosado por esa dignidad que me falta, que me impide erguir mi frente bien alta y escupir más de estas tres balas, el no poderse deslizar sobre la cama como un sábana de un cobrador de frac disfrazado de fantasma; acosado por estos sin saberes ni quehaceres, como decía, he ido impulsado como un soplo de espejo en espejo y en cada espejo se quedaba un pedazo de yo, un bosquejo, un boceto de este errante perenne y eterno, de ideología caduca, por supuesto, y de riendas sueltas y el pelo a lo loco y ... acostado en una plaza, abrazado, veo los edificios recortados en este tan azuladamente cielo.

domingo, abril 19, 2009

agobios de millonario

me perdonarías si pienso en mí?
me perdonarías si escribo cien volúmenes de cosas que no me atrevo a decirte?
me perdonarías si un trafalgar como yo sólo consigue hacerte daño?

me perdonarías?

me perdonarías si te quedas en mi memoria por mucho más tiempo de 19 días y 500 noches?
me perdonarías?
me perdonarías si a cada paso que das te acordases de mí y ese charco de lágrimas llevase mi copyright?

no, no pido perdón. para qué? si ya no me vas a perdonar.



necesito volver a escribir y a volar. no puedo con esta seguridad de que estoy vivo

viernes, marzo 13, 2009

rendir cuentas

no me apetecía otra cosa que sentir. ni escribir ni maldecir a base de cantigas para el sobrevivir y odas del malvivir. sentir, me apetece sentir.

Sentirlo todo en la palma de mi mano para que se impregne en ella el olor de la vida, si es que existe el olor éste o la misma vida,

ahora, tengo agobios de millonario

viernes, marzo 06, 2009

desert eagle desganada


Cómo me gustaría, joder.

Como me encantaría verte atado de pies y manos a esa silla.
Cómo me gustaría acercarme con una desert eagle en la mano y ver cómo tu cara enrojece y se angustia. Ver cómo empiezan a rodar esas lagrimitas junto con unos inteligibles balbuceos que se oirían al tener tu bocaza cerrada con un esparadrapo.

Cuánto me encantaría quitarte de un tirón la cinta plateada de la boca y meterte la pipa en ella mientras lloriqueas unos “no, por favor”.
–¿lo sientes?- te diría.
–¿notas el sabor del hierro mezclándose en tu saliva? Curioso que ese vaya a ser tu último sabor, ¿no?- fantástico.

Cómo me gustaría, además, magullarte un poco, a lo reservoir dogs, y que llores…cómo me gustaría pasearme delante tuya y cantando mientras estás atado a esa jodida silla y sufriendo, sin saber en qué momento te apuntaré con la 5.0.

¿Y dónde mierda se encuentra esa silla que tanto añoro? ¿Quién la tiene? ¿Dónde cojones está? ¿Dónde está la llave que me la da?
La clave es esa silla, tiparrejo, no lo dude; si la tuviese, estaría usted en ella, seguro, lloriqueando…lloriqueando y diciéndome que no tengo motivos…¡pero cuántos errores, por favor, pero cuántos!


Ni te imaginas lo que guardamos en los corazones los locos de atar…

Tiene usted mucha suerte…
ich hab´ keine lust

miércoles, febrero 25, 2009

Juan Ramón Munet Batcát (mogway)

sentado en una silla de madera de culo redondo en el balcón, una silla con, quizá, cincuenta años. Las piernas abiertas y sobre ellas una suerte de escopeta o de fusil o no sé que clase de regulador.
una pipa de tabaco en la boca le acompaña; no es tabaco normal, es un tabaco que él planta; no la droga ésta de los jóvenes que les pudre el cerebro, un tabaco bien bueno, jodídamente bueno, irremediablemente bueno, tan bueno que te eyacula el alma al mascarlo.

la camisa abierta a mitad del pecho y los tirantes marrones sujetando sus pantalones con, quizás, algunos veinte años también.

su cara, ya no es lo que era antes, se siente cada mañana ante el espejo como si le hubiesen tirado de la piel y ésta se hubiese quedado colgando; y los peluchos grisesblancos de la barba tampoco son lo que eran antes, ahora son sólo meras coincidencias.
su labio superior caído por haber llevado bigote antaño y los ojos escondidos adentro de sus cuencas, la mirada perdida, mirando al final de la calle que se ve desde su balcón.
nadie en ella ya pasea, sólo drogadictos y putas y algún maleante maloliente.

Nada es lo que antes era, nada tiene sentido ahora, ¡que salga a palestra el jodido imbécil que cambió todo esto! ¡que salga de su rolrois si tiene los cojones de presentarse ante mí!, decía a grito limipio y desgarrado desde el balcón.
daba igual, nadie respondía, ni tan siquiera aparecía aquel patán que lo cambió todo, no. no por nada, sino porque no lo había.

las manos enormes apoyadas en los extremos de la escopeta de caza; y su pelo, grisáceo, sin nada que aportar ya al mundo además de experienciahistoriasconsejosyverdadescomotemplos.

¡qué más le daba a él lo que pensaran de él o lo que con él hicieran ahora que nadie lo valora!? ¡qué demonios más da!?



empezó


murciélagos salieron de todos los cajones y rincones y armarios y bajocamas que tenía en su casa. un griterío inmenso.
Gerona ahora calló, ni ella misma sabía en qué mes estaban ni en qué estación ni qué mierda era lo que estaba pasando en ese puto año tan maravilloso.
Gerona se estremece.

todos esos murciélagos, ahora, salían rodeando al viejo inutilizado por todas y cada uno de las personas que había conococido, el viejo.....se volvía loco.

SE VOLVÍA LOCO, pero...

había nubes ahora y el cielo gris las sostenía, y se veía perfectamente por la calle, era pleno día.

el viejo sentía cada vez más la sed de sangre tan necesaria y justa arremetiendo contra su pecho a base de grandes placajes. uno tras otro, otro tras el otro; y tras éste último otro, otro otro y otro

al viejo loco le cambió la mirada

¿qué podía hacer? díganme!
¿qué mierda podría hacer un viejo loco con una escopeta en las toscas manos y un rápido índice para tirar de gatillo tras asquearse tanto del mundo?

saltó

saltó al suelo desde el balcón y probablemente se rompió un par de huesos y la cadera, pero, admirablemente, podía continuar. algo magnífico le movía.

ligero el paso cuesta arriba, arrastrando una pierna. un tiro, pah!, un yonkarra al suelo y rodando cuesta abajo; gente que venía por la calle ahora huye despavorida.

patada en un puerta de un bar y masacre magistral ipso facto... uno tras otro, todos los feligreses untaron el suelo de sangre.
al dueño del bar le cascó con la culata en la cabeza mientras le agarraba de la camisa...y le escupió y el esputo se estampó en su frente y se deslizó por su cara hasta el cuello, negro y denso esputo; y acto seguido le metió la pistola en el estómago y disparó.

el viejo loco estaba muuuuuy cuerdo


conforme salía, junto al sonido de sus pasos sobre los charcos del bar, vio a uno de estos guardias jovenzuelos que se deciden a conquistar el mundo desde una plaza de policía en un jodido pueblo de mierda, mentecatos comepollas, lameculos chulescos y prepotentes. le disparó sin dudarlo, sin dudarlo un tiro al pecho y se acabó el muchacho. métete ahora esa cresta engominada por el culo.

siguió andando calle ariba con un tiro en el brazo izquierdo y soltando sangre para regalarla al mundo y regarlo con ella y redimirlo al más puro estilo cristiano.

un tullido loco avanzaba por las calles de gerona de mil novecientos treinta y tantos o dos mil no se cuantos con una escopeta en la mano matando a gente despistada que no tenía culpa de nada; precisamente por no ser culpables y haberlo consentido merecían el disparo


pah! otro disparo...
cartuchos al suelo: podías encontrarlo en cualquier sitio, sólo debías seguir sus migajas, su hambre destructiva y su nada que perder.

se hubieron de juntar diez antidisturbios o veinte con escudos porras y armas rodeándolo para no dejarlo salir, recibiendo disparos uno tras otro e intentando derribar al viejo demente con tiros en la cabeza y en el pecho y él seguía de pie...disparando al mundo que lo había matado, desparramando trozos de cráneo y sesos al suelo, disparando a la autoridad que quería acabar con su vida, que quería acabar con la libertad de un anarquista o de una persona completamente normal que simplemente supo seguir la línea de puntos. espasmos a cada disparo y cantaba una alegre canción con su atronadora voz.

ni anarquismo ni pollas... sed de sangre... el mundo le empujó al rincón en el que se necesita ver derrames de sangre y gentes por los suelos de rodillas ante otros llorando y tapando sus huecos de balas, necesitaba ver a niños de 4 años al lado del cadáver de sus padres sin casi poder comprender, necesitaba sentir que no sólo era dueño de su vida, sino de la de los demás....necesitaba esa fantástica palanca de control y manipular la realidad para ver el resultado... el excelente resultado.
.
.
.
juan ramón cayó al suelo desplomado clavando la mirada en el cielo con una sonrisa, mil boquetes en su cuerpo, la ropa tintada granate y un charco en el suelo que bañó al mundo entero.

juan ramón, un día, fantaseó con administrarse un tiro.

domingo, febrero 22, 2009

hablábamos con cho

A veces, cho, a veces.

Ese es el tema que me inquieta, claro, a veces; dicen, a veces.

El hecho de que a veces te agarre del pelo y te lance el rostro contra el escritorio para, simplemente, verte sangrar, me excita jodidamente.
Comprendo que, a veces, te pueda sentar mal que te plante el antebrazo en la frente y te retire la cabeza hacia atrás para con un cuchillo ver tu yugular respirar al aire libre, agarrarte con fuerza del pelo y deslizar la hoja sobre el cuello y destrozar, como siempre, algo bello.

Quieren convencernos, cho, pero las cosas no siempre son bellas.

Pero a veces me siento en el show de truman y defeco en sus difuntos, cho, y me miran con aprecio como diciendo que no sé lo que hago y ni tan siquiera donde estoy, cho.
¿qué le vamos a hacer?

A veces me casco unos chupitos de cointreau con larios y vodka solamente por conocer el dolor y disfrutarlo, y ver cómo se nubla el mundo y cagarme en la realidad.

Demasiadas veces he tenido que sacar de casa un cadáver envuelto en plástico con la cara angustiada, cho.

La Angustia, cho, la Jodida y puta Angustia, cho.
La Angustia, a veces, se te sienta al lado y te ves obligado a invitarla a beber, y al rato, pero sólo al rato, a veces, dice de besarte.


Calla y deja que me retire la bala del karma, cho